Como la gesta de Mayo
Las “Ventanas” son para mi el testimonio de mi gratitud y admiración para las luchas de las Madres. Nunca, en mi vida, había comprobado un heroísmo tal y sus consecuencias ante el valor de la vida. En estos escritos está el registro de la valentía y la nobleza. Pero también las felonías de la valentía y la nobleza. Pero también las felonías y bajezas del clima de la sociedad que las rodeó. Los amagues, los movimientos de cintura de los políticos de turno y de los injustos dueños del verdadero poder, los del gesto amenazante venido del Norte, y de los asesinos en el intento de disimular la cobardía de sus crímenes, refugiados n su uniforme manchado de sangre hasta el fin de la historia.
Son las impresiones del exiliado que vuelve y mira la sociedad en su rostro. Allí, las Madres en la Plaza, con su honestidad del dolor y el coraje en una época posdictadura del gatopardismo que trata de cambiar la Etica por la teoria de los dos demonio. En la tierra de los caines y los abeles se no queria decir desde el pulpito rosado que somos todos argentinos. Es ahí donde el mirador y compararlo con la honestidad, la sencillez, la fuerza espiritual inextinguible de las Madres de los barrios eternos.
Es decir, los hechos y no las palabras. Una historia argentina de aspectos inigualables, como aquella gesta de Mayo.